Me encanta divagar entre mares inhóspitos. Perderme entre sus aguas conocidas por mi pero que nadie antes se había atrevido a navegar.
Mientras problemas creados por un extraño gusto a ese calorsillo del infierno y esa obsesión por problemas cotidianos que a todos no nos pasan, golpean fuertemente mi barca hasta llegar a empaparme entero, mojarme de un agua grisasea que no me hace ningún bien pero tampoco me atrae. Que esto no tiene ningún sentido dicen personas de mi al rededor , tienen razón si lo piensas con la cabeza, y es el mayor absurdo si lo piensas con el corazón.
No eres perfecta, bien, no me castigaré más por no dejarte serlo. La perfección nace de la imperfección, y tú, eres completamente imperfecta, te envidio por ello.
Aveces me haces sonreír en exceso, esos días me siento más flaco y más guapo y al día siguiente, me despierto como quien ha echo un acto heroico, esos días, se que estas echas para mi. Ya que has echo del conocerte una bendición, nadie me cree cuando les cuento de ti y es que nadie entiende ese buen clima que irradias.
1 comentario:
Intento alcanzar la imperfeccion total, a veces lo que consigo.
Nunca sonreimos en exceso, no hay limite para la felicidad ;)
PS: Me gusta tu blog.
Saludos y sonrisas soñadas
Publicar un comentario