Como una especie de proceso en el que si caes, te levantas, y así infinitas veces. El problema es que tú no estás ahí para ayudarme, y yo no estoy para ayudarte a tí.
Se produjo un cambio dentro de mi. Quizá me haga justicia el refrán, y se me haya perdido un tornillo, o una tuerca, o un engranaje. A lo mejor el procedimiento no era el correcto y ahora mi corazón está oxidado. O tal vez está perfecto, pero lo único que necesite es que le des un poco más de amor.
No hay comentarios:
Publicar un comentario