
Cuando quieres a una persona, aceptas a todo un mundo de posibilidades encerrados en un cuerpo. Aceptas sus virtudes, sus manías, sus costumbres por raras que sean, pero también sus defectos, limitando así tu derecho a intentar cambiarla. Porque la quieres así, tal como es.
Y si de verdad la quieres, si de verdad aceptas a esa persona, entonces es casi imposible olvidarla. Porque en ese preciso momento en el que la aceptas, ya forma parte de ti.
Gracias mami; por inspirarme con tus consejos.
2 comentarios:
a veces llega el momento de empezar a olvidar , y separar a esa persona de ti. Me encanta vuestro blog, espero seguir viéndolo. Una cosa, ¿cambiaste el diseño, no? ja,ja,ja,ja ...curioso
Sí, lo cambiamos por uno más sencillo jajaja, gracias Alberto!!!!
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