Antonio Carmona cantaba para mí sin descanso. Las lágrimas bajaban por mi cara cada vez que la palabra esperanza sonaba en mi auricular, aunque no paré la canción. Pero bueno... también me duele el corazón y lloro cuando tú me dices te quiero, y no por eso dejo de escucharte.
Oportunidades: 0
No hay comentarios:
Publicar un comentario